Minneapolis derrota a ICE: cómo la tecnología local superó a la vigilancia federal

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El reciente enfrentamiento entre el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) y los residentes de Minneapolis demuestra una realidad sorprendente: la tecnología descentralizada e impulsada por la comunidad demostró ser más eficaz que el propio arsenal de alta tecnología de la agencia. Si bien ICE implementó herramientas avanzadas (reconocimiento facial, software espía y sistemas de seguimiento en tiempo real como “ImmigrationOS” de Palantir), finalmente fue superado por la tecnología cotidiana en los bolsillos de los ciudadanos comunes.

El desequilibrio tecnológico

ICE entró en Minneapolis armado con lo que creía que era una ventaja decisiva: vigilancia a nivel del campo de batalla. Los agentes utilizaron software de reconocimiento facial (incluidas aplicaciones controvertidas como Clearview AI y Mobile Fortify) para identificar personas, monitorearon las redes sociales las 24 horas del día e incluso emplearon software espía israelí capaz de piratear teléfonos inteligentes. Palantir, después de haber conseguido un contrato de 30 millones de dólares, proporcionó a ICE una base de datos de ubicaciones en tiempo real. A pesar de esto, la agencia no logró intimidar ni controlar a la población local.

Contramedidas comunitarias: una resistencia basada en la tecnología

Los residentes no necesitaron equipo especializado para defenderse. Aprovecharon las herramientas existentes (teléfonos inteligentes, aplicaciones de mensajería cifrada e incluso silbatos impresos en 3D) para interrumpir las operaciones de ICE. La clave no fue la tecnología superior, sino su amplia distribución y uso estratégico.

  • Comunicación cifrada: Signal se convirtió en el centro de organización, y los vecindarios establecieron chats grupales exclusivos. Sólo un vecindario de St. Paul tenía más de 1.000 participantes activos en su charla diaria de “respuesta rápida” a las 11 a.m. Esta red descentralizada dificultó que ICE se infiltrara o monitoreara de manera efectiva.
  • Vigilancia en tiempo real de ICE: En lugar de ser vigilados, los residentes cambiaron la situación y registraron las acciones de los agentes de ICE en sus teléfonos inteligentes. Esto creó un historial público que socavó la credibilidad de la agencia y disuadió de tácticas agresivas.
  • Amplificación de baja tecnología: Los silbatos impresos en 3D, distribuidos por redes de base, proporcionaron un sistema de alerta temprana simple pero eficaz. Whistle Crew Wiki facilitó la producción y distribución rápidas, asegurando una accesibilidad generalizada.
  • Alteración estratégica: Los residentes compartieron abiertamente números de placas de vehículos sospechosos de ICE, aprovechando bases de datos disponibles públicamente para identificar y rastrear a los agentes. Esta transparencia obligó al ICE a operar con más cautela.

El colapso de la operación “Oleada”

La presión aumentó hasta que el jefe de Seguridad Nacional, Tom Homan, anunció una reducción de efectivos, retirando a 700 agentes de ICE de Minneapolis. Los 2.000 restantes se enfrentaron a la resistencia implacable de una comunidad decidida. Para el día de San Valentín, Homan admitió su derrota y canceló toda la operación de “incremento”.

Las implicaciones más amplias

El éxito de Minneapolis demuestra que la superioridad tecnológica por sí sola no garantiza el control. La resistencia descentralizada y liderada por la comunidad puede contrarrestar eficazmente incluso los sistemas de vigilancia más avanzados. Esto tiene implicaciones más amplias para el conflicto actual entre ICE y las comunidades en todo Estados Unidos, donde dos tercios de los estadounidenses se oponen a las tácticas agresivas de la agencia.

El futuro de la resistencia

Los activistas ya están adaptando estas tácticas, como lo destaca Mark Engler, coautor de This is an Uprising. La clave no es sólo adoptar nuevas herramientas sino fomentar una cultura de compromiso cívico. Las altas tasas de participación electoral de Minnesota, los fuertes sindicatos y la historia de activismo social crearon las condiciones para este éxito. En última instancia, el arma más eficaz contra la extralimitación autoritaria puede no ser la tecnología, sino una población profundamente conectada y movilizada.

Los acontecimientos de Minneapolis demuestran que cuando las comunidades se organizan y aprovechan las herramientas disponibles, pueden desafiar eficazmente incluso a los adversarios más fuertemente armados y tecnológicamente más avanzados.