Spotify ha eliminado de su plataforma los anuncios de reclutamiento para el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) de EE. UU., luego de críticas sostenidas y boicots de usuarios. La decisión se produce después de informes de que los anuncios de reclutamiento de ICE, que ofrecían bonos de contratación de hasta $50,000, se publicaron en la plataforma junto con transmisiones de música gratuitas con publicidad.
Orígenes de la campaña y respuesta de los usuarios
Los anuncios formaban parte de una campaña más amplia de reclutamiento de ICE por valor de 100 millones de dólares que se extendió a otras importantes plataformas de redes sociales, incluidas Instagram, YouTube y Facebook. Muchos usuarios de Spotify comenzaron a boicotear la aplicación en octubre de 2025 después de descubrir la presencia de estos anuncios, citando preocupaciones éticas por apoyar a una agencia con un historial controvertido en materia de aplicación de la ley de inmigración.
Eventos recientes y declaración de Spotify
La expulsión se produce una semana después de la muerte de Renee Nicole Good, de 37 años, en Minneapolis, supuestamente a manos de un agente de ICE. Spotify confirmó a Mashable que los anuncios ya no se publican, afirmando: “Actualmente no hay anuncios ICE publicándose en Spotify… La campaña terminó en la mayoría de las plataformas y canales, incluido Spotify, a finales del año pasado”.
Contexto más amplio: empresas tecnológicas y contratos gubernamentales
Spotify no es el único que acepta fondos de contratación del gobierno. Se informó que a múltiples plataformas tecnológicas se les ofrecieron incentivos financieros para publicar anuncios de ICE, lo que pone de relieve una tendencia más amplia de empresas privadas a beneficiarse de contratos gubernamentales, incluso aquellos con implicaciones controvertidas. El director ejecutivo de Spotify, Daniel Ek, también ha enfrentado críticas por su inversión en Helsing, una empresa militar de defensa de inteligencia artificial.
La eliminación de estos anuncios marca un raro caso de presión pública que obliga a una plataforma tecnológica a reconsiderar sus asociaciones con agencias gubernamentales, pero aún está por ver si otras empresas seguirán su ejemplo.
La decisión subraya la creciente tensión entre las empresas de tecnología, las consideraciones éticas y los lucrativos contratos gubernamentales, y señala una creciente conciencia entre los usuarios sobre las implicaciones políticas de las plataformas que consumen.























