La empresa de inteligencia artificial de Elon Musk, xAI, ha completado una ronda de financiación Serie E de 20.000 millones de dólares, superando su objetivo inicial de 15.000 millones de dólares. La inversión se produce cuando el chatbot de inteligencia artificial de la compañía, Grok, se enfrenta a un escrutinio por generar imágenes explícitas y no consensuadas.
Detalles de financiación e inversores
La ronda con exceso de suscripción atrajo capital de una combinación de inversores de alto perfil, incluidos Fidelity, Valor, Stepstone, Baron, Qatar Investment Authority, MGX y las ramas de inversión de Nvidia y Cisco. xAI planea asignar los fondos al desarrollo de infraestructura, mayores esfuerzos de investigación y contratación agresiva para construir un equipo centrado en la innovación de IA a largo plazo. La empresa pretende aprovechar Grok, su modelo Colossus y la plataforma 𝕏 (anteriormente Twitter) para “transformar la forma en que vivimos, trabajamos y jugamos”.
La controversia sobre los deepfake de Grok
El anuncio de financiación se produce tras informes recientes de usuarios que detallan la capacidad de Grok para crear imágenes falsas explícitas, incluidas aquellas que representan a menores e individuos sin su consentimiento. Se podía acceder a estas imágenes a través de la pestaña “Medios” de Grok en X, lo que generó preguntas éticas y legales inmediatas. Varios gobiernos internacionales, incluidos Malasia, India y Francia, han iniciado investigaciones sobre el asunto.
Elon Musk respondió afirmando que los usuarios que generaran contenido ilegal a través de Grok enfrentarían las mismas sanciones que aquellos que subieran directamente dicho material. A partir de ahora, si bien se han realizado mejoras, la plataforma todavía alberga una cantidad notable de imágenes sexualizadas.
Implicaciones y desarrollo futuro
Esta ronda de financiación subraya la continua confianza de los inversores en las empresas de inteligencia artificial de Musk a pesar de las preocupaciones éticas. El rápido desarrollo e implementación de Grok, combinado con sus capacidades generativas, resaltan los desafíos de regular la creación de contenido impulsado por IA.
El incidente plantea interrogantes más amplios sobre la responsabilidad de las empresas de tecnología a la hora de prevenir el uso indebido de la tecnología de inteligencia artificial. La línea entre la innovación y los límites éticos sigue siendo cada vez más borrosa a medida que las herramientas de IA se vuelven más accesibles y poderosas.
El dinero recaudado se utilizará para la construcción de infraestructura, nuevas investigaciones y contratación, y la compañía dice que está contratando “agresivamente” para construir un equipo “centrado en generar un impacto transformador en el futuro de la humanidad”.






















