La Autoridad de Normas de Publicidad (ASA) prohibió un anuncio de la aplicación de edición de vídeo con IA, PixVideo, después de que presentara imágenes alteradas digitalmente que exponían el cuerpo de una mujer sin su consentimiento. El anuncio, que se publicó en YouTube en enero, mostraba explícitamente cómo se podía usar la aplicación para quitarle la ropa a una persona en una imagen, lo que provocó quejas de los espectadores que la encontraron profundamente ofensiva y dañina.
El contenido del anuncio y las quejas
El anuncio prohibido presentaba una imagen del “antes y el después”. La imagen del “antes” mostraba a una mujer joven con un garabato rojo que oscurecía su abdomen; el “después” mostró su piel desnuda, incluso debajo de sus pantalones cortos. El texto adjunto decía: “Borra cualquier cosa [emoji de ojos de corazón]”. Esto provocó indignación y se presentaron ocho denuncias contra Saeta Tech Ltd, la empresa detrás de PixVideo, acusando al anuncio de sexualizar y cosificar a las mujeres.
Respuesta de la empresa y fallo de la ASA
Saeta Tech argumentó que la controversia surgió de la presentación del anuncio, no de la funcionalidad prevista de la aplicación. Afirmaron que sus términos de servicio prohibían contenido desnudo o sexualmente explícito, y sus filtros basados en inteligencia artificial impedían que se generaran dichas imágenes. A pesar de esto, la ASA falló en contra, afirmando que el anuncio aún reducía a la mujer a un objeto sexual y toleraba la alteración y exposición no consentida de su cuerpo.
La ASA reconoció la eliminación voluntaria del anuncio por parte de Saeta Tech y su compromiso con una auditoría interna, pero sostuvo que el anuncio era irresponsable, perpetuaba un estereotipo de género dañino y probablemente causaría ofensas graves. El fallo exige que el anuncio nunca vuelva a aparecer, con una advertencia para que PixVideo garantice que los anuncios futuros sean socialmente responsables y eviten la cosificación.
Este caso destaca las preocupaciones éticas que rodean las herramientas de manipulación de imágenes impulsadas por IA. Si bien dicha tecnología puede tener usos legítimos, el potencial de uso indebido (particularmente en el contexto de explotación no consensual) exige una regulación más estricta y prácticas de marketing responsables.
